
Santo Domingo. Cuando la sociedad civil organizada se pone de pie, su voz llega lejos. Este jueves, una docena de entidades cívicas y religiosas se presentaron ante el Tribunal Constitucional para pedir que se preserven las leyes que protegen los símbolos patrios y la lectura de la Biblia en las escuelas públicas, frente a una acción que pretende anularlas.
Intervinieron formalmente el Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), la Alianza Evangélica Dominicana (AEDO), Pro-Nación, Juventud con una Misión (JUCUM), el Grupo Acción Cristiana (GAC), FOMUDEVI y RD Inclusiva, entre otras organizaciones. Su argumento central: estas normas son pilares de los valores y la soberanía nacional, y reconocer las raíces cristianas de la República no restringe la libertad de culto de nadie.
Del otro lado, el accionante —identificado como el señor Sosa— plantea que la lectura bíblica en las escuelas públicas otorga un trato preferencial a las confesiones basadas en la Biblia y que una futura descendencia inscrita en un centro público quedaría expuesta a esas lecturas. Las organizaciones respondieron que el planteamiento no demuestra una afectación concreta: los cursos tienen carácter opcional conforme a la Ley 44-00 y la acción se fundamenta en un perjuicio futuro hipotético.
«Comienza con una falta de respeto y terminará con una abolición», advirtió el pastor Ezequiel Molina. Pelegrín Castillo añadió: «Nuestro escudo tiene, nada más y nada menos, la Biblia en el centro». Es participación ciudadana en estado puro: organizaciones que, por la vía institucional, defienden los valores en los que creen. La decisión está ahora en manos del Tribunal Constitucional.
Con información de RNN, proceso.com.do y El Turístico, 16–17 de octubre de 2026.