Cientos de pacientes se quedaron sin consultas este martes en los hospitales públicos del país, durante el paro nacional de 24 horas convocado por el Colegio Médico Dominicano (CMD). La paralización, que inició a las 6:00 de la mañana, suspendió las consultas externas y las cirugías electivas; solo las emergencias y las unidades de cuidados críticos permanecieron operativas.
En Santiago se concentraron los primeros reportes. En el hospital José María Cabral y Báez y en el Presidente Estrella Ureña, pacientes que viajaron desde comunidades apartadas —muchos sin conocer la convocatoria— tuvieron que regresar a sus hogares. Ángel Rodríguez, quien viajó desde Tavera, La Vega, hasta el Cabral y Báez para una consulta de nefrología, gastó RD$1,000 en transporte y recibió una nueva cita para el 26 de noviembre. "Fue una pérdida de dinero y tiempo", lamentó Ana Collado, adulta mayor que acudió al Estrella Ureña por una afección en un pie.
El gremio exige el pago del incentivo de 15% por antigüedad, revisión de las guardias presenciales, reajuste de incentivos por distancia, nombramiento de médicos para cubrir plazas vacantes, mayor seguridad en los hospitales, equipos funcionales e insumos. Denuncian incumplimientos de compromisos asumidos por las autoridades.
Del lado oficial, el director del Servicio Nacional de Salud, Julio César Landrón, garantizó la atención en los centros públicos y pidió al gremio un compás de espera para retomar el diálogo cuando regrese al país el presidente Abinader.
Más allá del pulso gremial, aquí hay un valor que nos toca como sociedad: el cuidado del enfermo. Cuando una madre gasta lo que no tiene para llevar a su hijo al hospital y regresa sin atención, el problema deja de ser administrativo y se vuelve humano. Que el diálogo prime, por el bien de los pacientes más vulnerables, que son siempre los que menos tienen.
Fuentes: NTelemicro, De Último Minuto, Diario Libre, 7días (13/14-oct-2026).