Santo Domingo. Hay una República Dominicana que no sale en los discursos: la de los 8,632 voluntarios y técnicos de las organizaciones sin fines de lucro que, todos los días, hacen el trabajo que el Estado no alcanza a hacer. Según el Centro Nacional de Fomento y Promoción de las ASFL (CASFL), 8,632 organizaciones recibieron fondos del Estado dominicano en 2024. Son las manos que sostienen escuelas, clínicas, comedores y programas ambientales en cada rincón del país.

Entre 2020 y 2024, el Estado transfirió RD$11,324 millones a estas organizaciones. Solo en 2024, 5,791 ASFL recibieron RD$2,918.9 millones del presupuesto nacional, según el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD). Es una de las alianzas público-privadas más grandes y menos visibles del país.

¿A dónde va ese dinero? Principalmente a salud (40%), educación (11%) y medio ambiente (7%). Las organizaciones de salud atienden a millones de dominicanos en comunidades donde el Estado no llega. Las de educación complementan la escuela pública. Las ambientales protegen los ríos y bosques que son el agua del futuro.

El sector también maduró: creció 32.34% en número de organizaciones entre 2020 y 2024, pero se depuró 34.17% en las que reciben fondos, porque el Estado exige más transparencia. En 2024, 65 ONG fueron excluidas por incumplir. La lección es bíblica: "Abre tu boca por el mudo en el juicio de todos los desvalidos" (Proverbios 31:8). Servir al prójimo también es rendir cuentas.

Fuentes: CASFL; MEPyD (marzo 2024).