Chantal Gabriel, madre del niño de cuatro años que fue llevado desde Los Tres Brazos y luego rescatado en Capotillo, relató este sábado cómo una adolescente se ganó su confianza ofreciéndole juguetes a su hijo. El menor fue localizado sano y salvo y la Policía mantiene abiertas las investigaciones.

"Porque era una niña, no le di mente. Le dije: 'Quédate ahí'. Me dijo: 'Sí, estoy aquí con mi hermano'. Ahí fue que la niña se aprovechó, se acercó y le ofreció juguetes", contó Gabriel al periódico Hoy, en una entrevista publicada este 17 de octubre.
La desaparición ocurrió la noche del miércoles en el barrio 30 de Junio, del sector Los Tres Brazos, en Santo Domingo Este, mientras el pequeño Sammy Ciprián Gabriel, de 4 años, jugaba frente a su residencia con otros niños. Una vecina alertó a la madre cuando vio que una muchacha se llevaba al niño por una zona donde él normalmente no se alejaba.
"Cuando la vecina vio que ella iba con el niño por ahí, y ella sabe que mi niño no pasa de la esquina. Entonces, ella vino huyendo a preguntarme: '¿Por qué tu hijo está allí con una muchacha?'. Entonces, cuando fuimos huyendo detrás del niño, ya no estaba", relató la madre.

La madre contó que supo de su hijo cuando recibió una fotografía del pequeño y una videollamada de una joven; tras confirmar que se trataba de Sammy, la persona le envió la ubicación donde se encontraba. El niño fue localizado en las proximidades de la calle 42, en el sector Capotillo, del Distrito Nacional, y luego trasladado junto a su madre al Palacio de la Policía.
"Estaba muy preocupada, pero nunca se me apagó mi fe", expresó la madre al reencontrarse con su hijo, agradeciendo a Dios, a la Policía Nacional y a todos los que colaboraron en la búsqueda.
Según el informe oficial, una menor de edad permanece bajo custodia en relación con el caso. La Policía Nacional informó que mantiene abiertas las investigaciones para establecer las circunstancias de la desaparición, mientras la Fiscalía de Niños, Niñas y Adolescentes de Santo Domingo Este acompaña el proceso.
La historia de Sammy deja una enseñanza para todos los padres y madres: la vigilancia nunca sobra, ni siquiera cuando quien se acerca al niño parece no representar un peligro.
Fuentes: periódico Hoy, Policía Nacional, Infobae, CDN, NTelemicro.