Hay instituciones que curan cuerpos y hay instituciones que, además, abrazan personas. El Centro de Radioterapia Integral RADONIC demostró pertenecer al segundo grupo con su jornada "Pinceladas de Vida", un encuentro de arte-terapia para pacientes en tratamiento y sobrevivientes del cáncer de mama.
Desde la mirada de la sociedad civil, lo valioso de esta iniciativa es su enfoque: la salud entendida de forma integral. No solo radioterapia y medicamentos, sino también expresión creativa, música, compañía y esperanza. La artista Soraya Medina guió a las participantes en la pintura de tazas; la cantante Liz Mena puso la banda sonora de la alegría.
La doctora Jazmín García resumió la filosofía que debería inspirar a todo el sistema de salud: "Detrás de cada expediente existe una mujer con una vida completa... una mujer con sueños, con proyectos y con una identidad que el cáncer no puede borrar".
Este es el tipo de responsabilidad social que las organizaciones —públicas y privadas— deberían replicar: programas que dignifiquen al paciente, que construyan comunidad alrededor de la enfermedad y que recuerden que la detección temprana salva vidas.
En Sociedad Comunitaria aplaudimos a RADONIC y retamos a más instituciones a sumarse: la salud integral no es un lujo, es un derecho.
Fuente: Nota de prensa de RADONIC, vía la corresponsal Nieves Disla.
