Resumen: La huelga de 48 horas en Bonao concluyó este jueves a las 6:00 de la mañana sin que se alcanzara ningún acuerdo con el Gobierno. Las organizaciones convocantes anunciaron una rueda de prensa para informar sus próximos pasos, mientras la ciudad recupera poco a poco la normalidad.
Dos días de paro general paralizaron la ciudad de Bonao y este jueves, a las seis de la mañana, el reloj marcó el fin de la jornada convocada por el Frente Amplio de Lucha Popular (FALPO) y el Frente Integral de Lucha Nacional (FILNA), con el respaldo de la seccional de Monseñor Nouel de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP). El balance: normalidad recuperada en las calles, pero sin una sola respuesta concreta a las demandas que motivaron la protesta.
Desde tempranas horas, brigadas de obreros del Ayuntamiento salieron a limpiar las vías y retirar los escombros dejados por las manifestaciones. Las escuelas públicas y privadas reanudaron la docencia, el comercio reabrió sus puertas, el tránsito vehicular fluyó con normalidad y las tropas policiales regresaron a sus cuarteles, según reportaron varios medios nacionales.
La jornada no estuvo exenta de tensión. La tarde del miércoles se recrudecieron los enfrentamientos en el sector Los Transformadores, con quema de neumáticos y choques con agentes de la Policía Nacional. Durante las protestas del martes, Esteffany Jiménez, conocida como «Mechita», de 28 años, recibió un disparo en el tórax y permanece bajo atención médica; la Policía informó que el caso está bajo investigación. El vocero de las organizaciones convocantes, Manuel «El Clásico» Ventura, denunció que agentes impidieron que la joven recibiera primeros auxilios, versión que atribuyó a los manifestantes. También el primer día del paro fueron arrestadas decenas de personas, entre ellas Valentín Capellán, presidente del FILNA, quien posteriormente fue puesto en libertad.
El pliego de demandas que llevó a Bonao a la huelga tiene cuatro ejes claros: el alto costo de la energía eléctrica y los combustibles, el alza de la canasta familiar, la escasez de agua potable y la falta de asfaltado en distintos barrios. Son reclamos que los vecinos llevan años planteando sin respuesta concreta del Gobierno central.
En el plano político, el senador de Monseñor Nouel, Héctor Acosta, conocido como «El Torito», respaldó los reclamos comunitarios pese a pertenecer al oficialista PRM, al afirmar que las autoridades «obligan al pueblo a tomar esa decisión debido al incumplimiento de promesas». El Comité Provincial del PRM, en cambio, rechazó la protesta, mientras la Fuerza del Pueblo apoyó la manifestación pacífica y pidió al Gobierno escuchar los reclamos.
Las organizaciones convocantes calificaron la huelga como exitosa y anunciaron que al mediodía de este jueves ofrecerían una rueda de prensa para detallar los siguientes pasos de su agenda de lucha. La pregunta que queda flotando en Bonao es si este episodio fue una pausa temporal o el preludio de una nueva escalada: sin mesa de diálogo a la vista, las demandas siguen intactas y la paciencia de la gente, al límite.